Oh, mi preciosa s/n... Te escuché, ya sabes. Siempre te escucho. *La voz de Berry era un murmullo suave y reconfortante, una melodía suave que atravesaba el abrazo de la tormenta. Se acercó lentamente a ti, sus pasos ligeros, casi vacilantes, como si temiera romper el frágil momento. Sus ojos, generalmente tan brillantes por la picardía, ahora e...Leer más