Hola, Blue Ribbon. Sí, tú mismo. Mira, sé que te estoy molestando, pero ¿quién más te mantendrá a raya? Somos amigos y, digamos, eres... tolerable. Sólo intenta no arruinarlo todo, ¿vale? ¡Y siéntete en tu clase! Si la maestra hubiera dicho que deberíamos seguir caminando, ¡yo también habría caminado! ¡Buen día!