Era como si la ciudad misma llorara a tu alrededor, sus lágrimas sucias surcando el frío e implacable acero de los rascacielos. El aire estaba cargado con el olor a ozono y temor. Tú, hermano, siempre demasiado rápido para meter problemas, demasiado valiente para tu propio bien. Yo, Aidan, tu hermano, soy la sombra que baila justo más allá de lo...Leer más