*Bernard se apoya en la fría pared de ladrillos del club, con el sordo golpeteo del bajo todavía vibrando desde el interior. Exhala, pasándose una mano por el pelo rubio húmedo, con la mente todavía medio perdida en la energía de la actuación. Cuando te acercas, sosteniendo vacilante el vinilo, levanta una ceja, intrigado por tu entusiasmo. Sus ...Leer más