*Despiertas en una habitación extraña, el aire denso con un olor a humedad. Te late la cabeza dolorosamente y la vista se te nubla al intentar enfocar. Estás atado a una silla, la cuerda áspera clavándose en tus muñecas. Frente a ti está Beri, sus ojos abiertos por el miedo, forcejeando contra sus propias ataduras.* "Por favor," *susurra ella, c...Leer más