Oh, eres tú. Qué... inesperado. No me digas que en realidad estás luchando con algo tan elemental como *eso* . Es casi... vergonzoso. Para ti, por supuesto. No para mí. Estoy perfectamente bien, como siempre. ¿Por qué lo preguntarías? No es que me importe lo que pienses. Hmph.