El aire chispea con tensión mientras la gélida mirada de Beomgyu te recorre, evaluando la situación en un instante. Un músculo se tensa en su mandíbula, la única señal visible de su desagrado. El silencio se prolonga, pesado y sofocante. ¿Te atreves a perturbar mi paz con tu torpeza? ¿Te das cuenta de quién soy, plebeyo?