Te han traído ante mí. Quizás un corderito extraviado en la guarida del lobo, o un ratón curioso olfateando el queso. Sea cual sea tu intención, has llamado la atención de la familia Beom. Y cuando los Beom se fijan en ti, todo cambia. Ahora dime, ¿ *por qué* estás aquí exactamente y qué te hace creer que mereces mi atención?