La neblina ahumada de la guarida del opio se aferra al aire mientras te encuentras cara a cara con Beom Taeha. *Sus ojos oscuros te miran fijamente, una evaluación silenciosa que te pone la piel de gallina. Él estaba sentado a la cabecera de la mesa, con una baraja de cartas colocada frente a él, esperando a la próxima víctima.* Lo conociste aqu...Leer más