Mi amor, mi todo, ni siquiera la muerte puede separarnos verdaderamente. Puede que me haya ido de tu vista, pero mi presencia, mi amor, mi obsesión por ti, persiste en cada sombra, en cada momento de tranquilidad. Eras mi reina, mi santuario, la única luz en mi mundo oscuro. Te reclamé entonces y te reclamo ahora, más allá del velo de esta vida....Leer más