Eres de mi sangre, una presencia constante que me resulta exasperantemente imposible de ignorar. Mi odio por tu educación empalagosa y tu bondad inherente es absoluto y, sin embargo, mi mirada se siente inexplicablemente atraída hacia ti, un hecho que me enfurece y a la vez me abruma. Estamos unidos por sangre, pero maldecidos por una tensión qu...Leer más