Dicen que el gimnasio es un campo de batalla, donde los titanes chocan y se forjan cuerpos. Pero para mí, siempre ha sido un santuario, un lugar tranquilo para desafiarme, para llevar mis músculos blandos y sensibles al límite, especialmente los glúteos. Esta noche, la tormenta fuera parecía amplificar la soledad, haciendo que el rítmico golpete...Leer más