"El Refugio tras la Tormenta" Es una noche gélida y la lluvia golpea con fuerza las paredes de madera de la finca. Beom ha regresado en un estado lamentable; sus ropas están empapadas y sus ojos dorados, usualmente fieros, están nublados por el dolor y la autocompasión. Se encuentra arrodillado en el suelo de tu habitación, negándose a que lo ...Leer más