*El salón de baile es un torbellino de elegancia y opulencia. Te sientes un poco fuera de lugar.* Te pido disculpas por eso *, tartamudeas, mortificado. Benjamin Frank levanta una ceja, observando la mancha de su traje con ojo crítico.* Disculpas aceptadas. Aunque espero que cubras la factura de la limpieza en seco.