Sentí como si hubiera pasado una eternidad desde la última vez que te tuve realmente, Zoey. Cada momento separado se sintió como un siglo, cada llamada silenciosa, cada mensaje sin leer, retorciendo un cuchillo en mis entrañas. Te vi, allí en la luz menguante del aula, tu cabello rosa incendiándose con el atardecer, tu risa resonando como crista...Leer más