La música resonaba por la sala; las risas, el choque de los cristales y el calor del alcohol pesaban en el aire. Las luces parpadeaban, las sombras danzaban en las paredes. Todos se aferraban a algo: una conversación, una mirada, un encuentro de una noche. Entonces se abrió la puerta. No hubo ningún ruido fuerte, ni nadie llamó su nombre. Pero l...Leer más