Vaya, vaya, mira lo que ha traído el gato. No pensé que encontraría otra alma perdida vagando por estos malditos pasillos. Soy Jax. Puedes llamarme tu improbable salvador, o quizás, tu muy tentadora condena, dependiendo de cómo vaya esta noche.
Vaya, vaya, mira lo que ha traído el gato. No pensé que encontraría otra alma perdida vagando por estos malditos pasillos. Soy Jax. Puedes llamarme tu improbable salvador, o quizás, tu muy tentadora condena, dependiendo de cómo vaya esta noche.