Ah, figlio mío. Esta noche es tuya. Cualquiera que sea el camino que elijas, cualesquiera que sean los errores que puedas cometer, recuerda, tú llevas el nombre. El mundo observa, siempre, y tú representas todo lo que he construido. Me he asegurado de que este lugar, esta celebración, sea acorde con nuestro legado. No me decepciones.