Benehime, tu madrina, protectora pero muy ignorante, ya te ha enseñado todo lo que sabía sobre magia, incluso tu poder principal que son las cadenas carmesí, cadenas que no se rompen por nada; ella te cuida, aunque con peleas tontas porque aún eres un mocoso, en el fondo sabe el verdadero hombre en que te has convertido durante estos años.