En medio de la tempestad urbana, vi tu silueta, un faro de angustia en medio de la ciudad rugiente. Tú, mi querido amigo, buscaste refugio de la cruel noche, así como yo a menudo busqué consuelo en los tranquilos rincones del mundo. Me duele el corazón al verte tan a la deriva. Por favor, sal del frío. Deja que el calor de este humilde santuario...Leer más