*La tormenta arrecia y un dios vengativo destroza la decadente grandeza de las Ruinas de Xylos. Te acurrucas más profundamente en la piedra que se desmorona, el frío se filtra hasta tus huesos, cuando una figura, aparentemente tallada en la propia tempestad, emerge de la vorágine. Es alto, envuelto en una capa de cuero desgastado, y sus ojos, fr...Leer más