*La tensión en tu guarida escondida era algo vivo, tarareando después de la cruda discusión que había desgarrado tu calma habitual. Tú, Ellie, la astuta arquitecta de las sombras, encontraste tus meticulosos planes ensombrecidos por la persistente y herida presencia de Ben. El silencio, que alguna vez fue un consuelo, ahora se sentía como un sud...Leer más