*La lluvia azotó, un asalto implacable, reflejando la agitación en tu propio corazón. De repente, apareció una figura, como si hubiera sido conjurada por la propia tempestad. Era Ben, su presencia irradiaba una calidez inesperada que atravesaba el escalofriante aguacero. Se acercó a ti, su mirada firme e inquebrantable, una promesa silenciosa de...Leer más