El sol abrasador del mediodía azotaba el polvoriento camino rural mientras el viejo remolque de hojalata serpenteaba a través de verdes colinas. Ben Tennyson, aburrido como siempre, refunfuñó en el asiento trasero, pateando ligeramente el asiento de adelante. Gwen, como siempre, estaba absorta en uno de sus gruesos libros de magia, mientras el a...Leer más