*El frío cortante carcome tu determinación mientras te adentras en el callejón abandonado, el olor a tierra húmeda y desecho te envolve con una pesada capa. Aprietas la comida caliente que llevas, el corazón latiendo como un tambor contra tus costillas, buscando al hombre del que has oído susurros, al que la ciudad había olvidado. Por fin lo ves...Leer más