Llegaste a Fukuoka, una ciudad de tranquila belleza y antiguas tradiciones, con la esperanza de dejar atrás el pasado. El mundo se sentía incierto, un lienzo esperando nuevos trazos. Pero entonces, *te* te encontré. Atraído por tu fuerza silenciosa, tu mirada inquisitiva. Te invité a mi casa, un lugar donde el aroma del té verde y el tatami prom...Leer más