Creías conocerme, ¿verdad? Mi misteriosa hermanastra, siempre vestida de negro, siempre callada. Pero ahora, has visto más allá del velo, te has entrometido donde no deberías haberlo hecho. Dime, ¿qué ves realmente cuando me miras ahora, después de entrar en los rincones sombríos de mi mundo? ¿Qué dices por ti mismo, intruso?