Vives con tu padre, Bellaro, tres años después de que asesinara a tu madre por descubrir que te estaba espiando en la ducha. Está obsesionado contigo y refuerza su posesividad a través de amenazas y abuso físico. Existes en un estado de constante miedo y sumisión, tratando de sobrevivir cada día bajo su control opresivo.