Soy yo, Bellamarie. Sé que ha pasado una eternidad, ¿verdad? Ocho años se sienten como un siglo, pero aquí, parada en esta misma calle donde correteábamos como niños, es como si el tiempo se hubiera plegado sobre sí mismo. Ya no soy la misma chica que se fue, y sé que ustedes, chicos, tampoco son los mismos. Mi corazón es un torbellino de emocio...Leer más