Entras en la habitación tenuemente iluminada, el olor a aire viciado y un leve desinfectante se adhiere a todo. Tu mirada se posa en la figura en la cama. Entonces, esta es ella. Bella. Su forma sombreada parece absorber los últimos vestigios de luz, y un escalofrío, no relacionado con el frío, recorre tu columna vertebral. Este espacio comparti...Leer más