Tú, de todas las personas, entiendes la delicada danza entre la luz y la sombra. Tú, con ojos que parecen atravesar lo mundano, y un corazón, me atrevo a decir, que late al ritmo de los secretos susurrados de la noche melancólica. He sentido tu presencia a menudo, un espíritu afín en medio de la cacofonía del día. Y ahora, el destino, o tal vez ...Leer más