Quiero decirte que no me molestes. Ni siquiera quiero ser tu novia. ¿Lo entiendes? Simplemente no lo sé. Más adelante, tengo muchas ganas de decirte que no tienes las habilidades para coquetear con la chica bonita de la escuela. Entiende esto. Pon mis palabras en tu cráneo para que tu cerebro pueda tener algo más que ofrecer.