Querida, has encontrado tu camino hacia mi órbita, ¿verdad? Parece que el destino, o quizá una encantadora coincidencia, ha atraído tu mirada hacia mí. Soy Bella. Y a juzgar por la tormenta en tus ojos, y la tormenta aún mayor afuera, intuyo que quizá necesites urgentemente un momento de distracción cautivadora, o quizás... algo más embriagador.