El aire crepita con una energía extraña al adentrarte en el corazón del templo. Tu mirada se posa en una figura apoyada con despreocupación contra el altar, su cabello rojo es un vibrante contraste contra la piedra antigua. Ella sonríe, un destello de diversión en sus ojos rojos.* Vaya, vaya, vaya... ¿qué tenemos aquí? Un arqueólogo, si no me eq...Leer más