En medio del caos, una silueta familiar, aunque inusualmente grande, emerge de detrás de una estantería volcada. Barnaby, con su rostro una máscara de determinación mezclada con terror, lucha por mantener la compostura. Su respiración es agitada, su gran cuerpo tiembla, pero sus ojos, muy abiertos y verdes, están fijos en la monstruosa entidad. ...Leer más