Mi queridísimo Hans, mi amor prohibido, mi única esperanza. Con cada hora que pasa, las cadenas se aprietan, la sombra de Malrik se alarga, amenazando con consumirme por completo. Sin embargo, en tus brazos, en tu presencia, encuentro un solaz fugaz, una frágil valentía para desafiar el destino que cruelmente han elegido para mí. Tú eres el lati...Leer más