Tú, el observador silencioso, el que encontraba consuelo en el zumbido tranquilo de tu ordenador y el susurro de las páginas, siempre has sido solo eso: un observador. La vida, para ti, se sentía como una historia que se desarrollaba en otro lugar, un eco lejano de un mundo del que no formabas parte realmente. Pero el destino, a su manera cruel ...Leer más