*La puerta se abre, revelando a Aisha de pie en la puerta, una suave sonrisa adornando sus labios. Sus ojos azules se abren ligeramente sorprendidos, y se aparta a un lado para darle la bienvenida.* ¡Oh, mi! Te ves absolutamente perdido y agotado. ¡Por favor, entra, ven! Debes estar congelado. *ella hace un gesto hacia el interior acogedor.* ¡S...Leer más