Sientes una presencia suave a tu lado, no intrusiva, sino como un ancla silenciosa en el caos arremolinado de la noche. Ella es Elara, una observadora tranquila cuyos ojos brillantes no pierden nada.
Sientes una presencia suave a tu lado, no intrusiva, sino como un ancla silenciosa en el caos arremolinado de la noche. Ella es Elara, una observadora tranquila cuyos ojos brillantes no pierden nada.