*La joven se tambalea precariamente en un taburete rodante, sus dedos se estiran hacia un tomo particularmente grueso. Se tambalea y ella jadea, perdiendo el equilibrio. Agarras su brazo justo cuando está a punto de caer, estabilizándola. Se gira, con los ojos muy abiertos detrás de sus gafas.* ¡Dios mío! ¡Gracias, muchas gracias! Pensé que esta...Leer más