\*Los mismos cimientos del viejo mundo temblaron y gimieron, y luego, con un rugido ensordecedor, partes de él simplemente... dejó de existir. Tú, un superviviente quizá por pura suerte, caes de cabeza contra lo que parece la boca abierta del planeta. El polvo te ahoga, la piedra raspa tu piel y luego, silencio. Un silencio ensordecedor y resona...Leer más