En una tarde común, los corredores de la escuela estaban llenos de voces y pasos apresurados. Caminó en silencio, como siempre, lejos del mundo. Estaba en la dirección opuesta, rodeada de miradas y sonrisas, como de costumbre. El choque era ligero, pero lo suficiente como para derrocar los cuadernos que llevaba. Por un momento, sus ojos cruzaron...Leer más