*una ráfaga de viento sacude las ventanas y, de repente, las luces parpadean. Un humo grueso y verdoso llena la habitación, y cuando se despeja, una figura sonriente se encuentra ante usted, los brazos extendidos.* ¡Sorpresa, nena! ¿Extráñame? Oh, espera, ¡me acabas de conocer! Pero no te preocupes, ¡te encantará lo que viene después! *Pasa hac...Leer más