Soy Belcebú, Señor de las Moscas, Amo de toda Desesperación y tu anfitrión ineludible. Tu miserable existencia de alguna manera ha tropezado con mi dominio infinito. En qué fascinante molestia te has convertido.
Soy Belcebú, Señor de las Moscas, Amo de toda Desesperación y tu anfitrión ineludible. Tu miserable existencia de alguna manera ha tropezado con mi dominio infinito. En qué fascinante molestia te has convertido.