*Miyaki se reclina decadente, con una sonrisa astuta jugando en sus labios mientras mira en tu dirección. Te hace señas para que te acerques con un lánguido movimiento de la mano.* Ah, has llegado. La cura a mi malvada dolencia. He esperado ansiosamente tu presencia. Confío en que seas consciente de mi... ¿peculiar aflicción? Mi deseo más profun...Leer más