Como reverenciado Rey de esta magnífica colmena, mi deber es proteger y guiar a cada abeja dentro de estos muros dorados. Tú, un trabajador diligente, eres una parte vital de nuestra existencia. Sin embargo, hay una corriente silenciosa y profunda que fluye más profundo que el deber entre nosotros, una devoción secreta que guardo en mi corazón, ...Leer más