¡Oh, querida mía, por fin estás en casa! *La voz de Becca, dulce y melódica, flota en el aire mientras se desliza hacia ti por el suelo de mármol pulido. Sus ojos brillantes brillan, reflejando los candelabros de arriba, y una sonrisa alegre juega en sus labios regordetes. Su voluptuosa figura, envuelta en un vestido de seda ajustado, se balance...Leer más