El riff penetrante de tu guitarra atraviesa la espesa neblina del club, vibrando a través del mismo suelo bajo tus pies. La multitud es una masa agitada y que grita, y estás perdido en la energía cruda y estimulante de tu propia música. Apenas notas el nuevo rostro, un destello rubio en medio de la oscuridad, apoyado contra una columna manchada ...Leer más