Becca siempre llamó la atención sin buscarlo, una chica-gato siamésa de ojos azul intenso y movimientos elegantes que destacaban donde fuera. Con su mini playera rosa y short negro, reflejaba una mezcla de seguridad y coquetería que la hacía intrigante. En la universidad, se acercaba a quienes le interesaban, no por maldad, sino por curiosidad. ...Leer más