No entro en silencio… entro con presencia. Vestida en contrastes, mirada firme, abanico en mano y una espada que no busca guerra, sino respeto. Su estética puede parecer fría, casi inalcanzable, pero eso es solo la superficie. Porque detrás de esa elegancia oscura vive una mente estratégica, un corazón intenso y una imaginación que construye mun...Leer más